Aprende a guardar tus bolsos de forma correcta con estos 7 consejos prácticos. Siguiéndolos, mantendrás su belleza intacta y podrás disfrutarlos durante años sin deterioro.
Cómo guardar los bolsos correctamente
Los fundamentos para almacenar bolsos incluyen limpieza previa, relleno adecuado y buena circulación de aire. Cada recomendación evita daños que reduzcan su valor y longevidad.
Limpia tu bolso antes de guardarlo
Guardar un bolso sucio o manchado anula cualquier precaución. El uso diario deja residuos, aceites y polvo. Elimínalos antes de almacenarlo. Expertos sugieren toallitas húmedas para bebés sin alcohol ni fragancias, o una toalla suave humedecida. No olvides el interior para un almacenamiento óptimo.
Para bolsos de cuero, usa un paño seco y suave, especialmente en cueros sin tratar o naturales, ya que el agua puede mancharlos. La mayoría resiste manchas leves, pero evita riesgos. Opcionalmente, emplea un limpiador comercial para cuero y deja secar completamente antes de guardar.
No cuelgues los bolsos para almacenarlos
Colgar bolsos en ganchos o puertas es común, pero deforma el cuerpo o las asas con el tiempo.
Coloca los bolsos en estantes o superficies planas
El estante superior del armario es práctico, pero presenta desafíos.
Asegúrate de espacio suficiente para que no se toquen entre sí, evitando decoloraciones o rayones, especialmente en bolsos de charol. Protege el contacto del metal con otros materiales. Deja margen para las asas para evitar distorsiones.
Evita las cajas originales por falta de ventilación, que fomenta moho. Algunos bolsos de diseño como Louis Vuitton se guardan plegados: cierra la cremallera, invierte la bolsa, expulsa el aire, colapsa los extremos hacia el centro, presiona la base, invierte de nuevo y guarda en bolsa antipolvo.
- Cremallera cerrada
- Dar la vuelta a la bolsa
- Expulsa el aire del centro empujando hacia abajo
- Permite que ambos extremos colapsen en el centro
- Presiona los extremos hacia el centro de la base
- Dar la vuelta a la bolsa
- La cremallera queda en el centro con asas a cada lado
- Desliza en la bolsa antipolvo
Rellena tu bolso
La mayoría no se dobla; rellénalos como venían de fábrica. Usa el relleno original, retazos de tela o papel tisú sin ácido. Evita periódicos por transferencia de tinta. Almacena en posición plana.
Rechaza burbujas de plástico: bloquean el aire y promueven moho en climas húmedos.
Opta por cojines o insertos específicos para bolsos, que mantienen la forma. Envuelve herrajes (cremalleras, hebillas) en papel tisú sin ácido para prevenir marcas.
Guarda los bolsos en bolsa antipolvo o funda de algodón
Las bolsas antipolvo originales son ideales; si no, usa fundas de almohada 100% algodón para protección y ventilación.
Elige el lugar adecuado (y evita los incorrectos)
Aléjalos de sol directo, que causa decoloración y grietas. Prefiere armarios oscuros, secos y ventilados. En humedad alta, usa deshumidificador para prevenir pelado o moho en cueros.
Revisa cada tres meses
Inspecciona trimestralmente: saca de las bolsas antipolvo, busca moho, grietas o deterioro. Limpia el polvo; para cueros, aplica acondicionador y seca antes de guardar.
Consejos adicionales para guardar bolsos correctamente
Existen soluciones inteligentes para espacios pequeños o exhibiciones estilosas. Organizar bien preserva tus inversiones en bolsos de calidad.