El champú seco ha ganado enorme popularidad en los últimos años, permitiendo extender los días entre lavados hasta más de una semana. Mientras algunos dominan su aplicación como expertos, otros evitan este producto en polvo por miedo a residuos blancos visibles. Con estos consejos probados de expertos en cuidado capilar, aprenderás a usarlo de forma impecable para lograr volumen, frescura y mechones libres de grasa, independientemente del ejercicio o los días transcurridos desde tu último lavado. A continuación, tres pasos sencillos para ganar tiempo por las mañanas.

1. Rocía tu cuero cabelludo
Evita el error común de crear una nube de polvo sobre la cabeza. Toma secciones de cabello de unos 10 cm, empezando justo por encima de la oreja. Mantén la lata a 15-20 cm de distancia y rocía el cuero cabelludo con un movimiento de barrido. Repite hasta la otra oreja. Luego, levanta el cabello y rocía bien la coronilla, zona propensa a acumular grasa.

2. Masajea tus raíces
Aquí aplica un poco de esfuerzo. Para que los absorbentes del champú seco eliminen suciedad y aceite, masajea bien raíces y cuero cabelludo. ¡Espera! Deja actuar 2 minutos para una absorción completa. Luego, usa las yemas de los dedos para frotar la coronilla: sentirás alivio, distribuirás el producto y levantarás el cabello del segundo día.

3. Cepilla tu cabello
Finalmente, cepilla desde las raíces hasta las puntas para difuminar residuos y mantener el volumen. No olvides la parte superior para controlar cabellos sueltos. (Nota: Estos pasos complementan el lavado regular, esencial para mechones sanos). Divide el cabello como de costumbre y peina según tu rutina.