Hoy en día, sabemos que no es necesario lavarse el cabello todos los días. Una buena rutina de cuidado capilar incorpora champú en seco para mantenerlo hidratado y saludable. Sin embargo, peinar el cabello al segundo día requiere técnicas específicas para evitar daños.
Contrario a lo que muchos piensan, el cabello no lavado recientemente necesita un cuidado especial. Tratarlo como si estuviera recién duchado puede dañarlo y anular los beneficios de espaciar los lavados. Algunos peinados no requieren calor, pero si planeas alisar, rizar u ondular, sigue estos consejos de la estilista experta Koni Bennett.
1. Evita secarlo de nuevo
Secar el cabello con secador después de la ducha añade volumen, reduce el encrespamiento y facilita el peinado con menos calor intenso. Pero el segundo día, aplicar calor extra a mechones ya secos puede quemarlos innecesariamente y dañar el cabello.
2. Trabaja por secciones
En vez de secar todo el cabello, separa las secciones planas o encrespadas de las que están bien. Aplica herramientas calientes solo donde sea necesario para minimizar el daño térmico y preservar la hidratación.
3. Elimina el exceso de aceite antes
El aceite natural se acumula, sobre todo en raíces, haciendo que luzca grasoso. Usa champú en seco para limpiar: sigue las instrucciones, masajea y cepilla para distribuirlo uniformemente. Evita aplicar calor sobre aceite residual, ya que puede dañar el cabello. Presta atención a raíces si has sudado.
4. No apliques más protector térmico
Si usaste protector antes del peinado inicial, ya está protegido. Añadir más al cabello seco lo engrasa y facilita el daño por calor. Opta por un spray humectante como Dove Care Between Washes Restyler Re-Hydrating Mist (Para comprar: $5; walmart.com), que hidrata sin aceites.
5. Protégelo por la noche
Para extender el estilo varios días, protégelo al dormir: trenzas para textura, moño suelto alto para volumen o rizos. Así, evitarás grasa, pliegues y desperfectos nocturnos, luciendo fresco por la mañana.