El cáñamo es una fibra excepcionalmente resistente y versátil, ideal para joyería duradera. Entre sus cualidades destacan su longitud y fuerza superior, así como su resistencia a los rayos ultravioleta y al moho. Estas propiedades hacen que las joyas de cáñamo, como pulseras y collares, requieran menos mantenimiento que otras, pero un cuidado adecuado garantiza su longevidad. Como expertos en artesanía con fibras naturales, te compartimos estos pasos probados para preservar su belleza y resistencia.
Pasos para el cuidado:
1. Guarda las pulseras de cáñamo en contenedores transpirables, como bolsas de algodón, cuando no las uses. Esto permite la circulación de aire. Colócalas en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa.
2. Evita bañarte o nadar con ellas. Aunque resistentes, la exposición prolongada al agua genera pelusa en los nudos, debilita la fibra y desvanece los colores.
3. No apliques perfumes ni lociones directamente sobre la piel donde uses las joyas de cáñamo. Evita rociar perfume en el cuello antes de ponerte un collar, ya que las fibras absorben estos productos y pueden dañarse.
4. Ten precaución con las cuentas o abalorios incorporados. Por ejemplo, cristales de Murano son frágiles y pueden romperse al impactar, afectando la pieza completa.
5. Lava solo las piezas sin teñir cuando sea necesario (si están manchadas, huelen o se han endurecido). Mezcla una pequeña cantidad de detergente lavavajillas en agua tibia, sumerge las joyas por 30 minutos, enjuaga con agua limpia y seca con una toalla suave.