Como terapeutas con años de experiencia en masajes, sabemos que esta técnica estimula músculos y tejidos para aliviar tensiones, mejorar la circulación sanguínea y linfática, reducir grasa acumulada o simplemente promover relajación profunda. Para potenciar sus beneficios, los aceites esenciales son imprescindibles: lubrican la piel y aportan propiedades terapéuticas específicas según su composición.
En este guía experta de unCOMO, compartimos cómo hacer aceites esenciales caseros para masajes con ingredientes naturales probados. Sigue nuestros pasos para resultados profesionales en casa. ¡Continúa leyendo!
Aceites base recomendados para masajes
El primer paso es seleccionar un aceite base de calidad, que diluye los esenciales y potencia su absorción. Basados en nuestra práctica clínica, estos son los más efectivos:
- Aceite de almendras: Rico en ácidos grasos y vitamina E, ideal para hidratar pieles sensibles y secas con su efecto humectante superior.
- Aceite de jojoba: Textura cerosa con propiedades hidratantes excepcionales, perfecto para pieles atópicas o muy sensibles.
- Aceite de germen de trigo: Alto en vitamina E y antioxidantes, repara y hidrata pieles envejecidas o extremadamente secas.
- Aceite de semilla de uva: Ligero y de rápida absorción, favorito de masajistas por su bajo riesgo alérgico y versatilidad para todo tipo de piel.
- Aceite de avellanas: Cargado de vitaminas A, E, potasio y calcio; regenera y humecta, apto para cualquier piel gracias a sus antioxidantes.
Aceites esenciales complementarios para masajes corporales
Una vez elegido el base, incorpora aceites esenciales puros para efectos terapéuticos dirigidos. Nuestras recomendaciones, validadas por experiencia:
- Canela: Antiespasmódica y circulatoria; mejora el flujo sanguíneo y alivia espasmos musculares.
- Sándalo: Antiinflamatorio y antiespasmódico; reduce tensiones y molestias con su efecto relajante.
- Pimienta negra: Potente antiinflamatorio para calmar dolores musculares.
- Menta: Antiinflamatoria, estimulante y vasoconstrictora; ideal contra retención de líquidos y varices.
- Rosas: Calmante, relajante y antiinflamatorio; perfecto para masajes antiestrés y antidolor.
- Geranio: Circulatorio y astringente; tonifica músculos y combate flacidez.
- Jazmín: Aromático relajante para masajes de bienestar emocional.
Recetas probadas de aceites esenciales caseros para masajes
Con estos ingredientes, preparamos mezclas según el objetivo terapéutico. Elige tu receta y sigue el proceso paso a paso:
Aceites esenciales para masajes corporales relajantes
- 120 ml de aceite de semillas de uva o de almendras.
- 10 gotas de aceite esencial de geranio.
- 15 gotas de aceite esencial de rosas.
- 8 gotas de aceite de jazmín.
Aceites esenciales para masajes linfáticos y circulatorios
- 120 ml de aceite de jojoba
- 10 gotas de aceite esencial de rosas.
- 15 gotas de aceite de menta.
- 10 gotas de aceite de jazmín.
Aceites esenciales para masajes terapéuticos y descontracturantes
- 3 cucharadas de aceite de semillas de uva o avellana.
- 9 gotas de aceite esencial de canela.
- 10 gotas de aceite de sándalo.
- 6 gotas de aceite de pimienta.
Cómo preparar aceites para masajes caseros paso a paso
- Sea cual sea la receta escogida, añade primero los aceites complementarios a un frasco y remuévelos para que se diluyan bien.
- Ahora añade en el mismo frasco el aceite base y vuelve a remover.
- Finalmente, cierra el frasco y guárdalo en una zona fresca y oscura para que dure más tiempo.