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Cómo hacer jabón de Alepo casero

El jabón de Alepo es uno de los jabones más antiguos y valorados del mundo, se trata de un detergente vegetal hecho a base de aceites de oliva y laurel que ha sido considerado como el antepasado del jabón de Marsella y el jabón más puro que existe. Por ello, es uno de los mejores productos con los que podemos cuidar nuestra piel, entre otras cosas, la limpia, regenera, nutre y suaviza sin dañarla, pues no contiene ningún componente químico que pueda comprometer la salud de la dermis. Además, está indicado para mejorar afecciones cutáneas como la dermatitis, la psoriasis y el acné, favoreciendo así la sanación de la piel de una forma completamente natural. ¿Te gustaría hacer jabón de Alepo casero? Entonces, presta atención a este artículo de unComo en el que te explicamos el paso a paso con detalles, así cómo cuáles son sus beneficios y de qué forma debes aplicarlo en la piel.

Pasos a seguir: 1

El jabón de Alepo lleva elaborándose de manera artesanal desde hace más de 2000 años en Alepo, una de las ciudades más grandes de Siria (situada al norte), de la cual obtiene su nombre. Como ya hemos comentado, es un jabón reconocido y apreciado en el mundo entero y su fabricación es algo que se ha ido transmitiendo de generación en generación. Se fabrica siguiendo los procedimientos de producción más antiguos pero con productos naturales y puros, y destaca por una fórmula libre de colorantes, conservantes, componentes químicos y perfumes. Además, es 100% vegetal y respetuoso con el medio ambiente. Su color original es un tono verdoso, el cual va cambiando a un tono café debido a la oxidación de sus componentes, este último es el color que puedes ver al comprarlo.

Beneficios del jabón de Alepo

Aparte de conocer su origen, debes saber que se trata de un producto altamente recomendado por los dermatólogos profesionales debido a las increíbles propiedades beneficiosas que ofrece para el cuidado de la piel, entre las cuales se encuentran:

  • Es regenerador, nutre y suaviza la piel.
  • Actúa como un buen antiséptico, desinfectante y antiinflamatorio.
  • Está indicado para todo tipo de pieles, hidrata las más secas y es ideal para las más sensibles.
  • Es excelente para tratar la psoriasis, la dermatitis, los eccemas, las quemaduras superficiales, el acné, entre otras afecciones cutáneas.
  • Cuida la piel durante el afeitado y previene la aparición de enrojecimiento.
  • Mejora la salud del cuero cabelludo y le aporta muchísimo volumen, densidad y brillo al pelo.
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La composición original del jabón de Alepo está constituida por aceite de oliva, aceite de laurel, sosa cáustica y agua, por lo que estos son los ingredientes que vas a necesitar si quieres elaborar tú mismo en casa y poder, así, aprovecharte de todas sus propiedades cuando lo desees. A continuación, te indicamos cuáles son las cantidades exactas que vas a necesitar de cada uno de estos productos:

  • 4 cucharadas grandes de aceite de oliva
  • 4 cucharadas grande de aceite de laurel. Si también quieres elaborarlo en casa, consulta el artículo Cómo hacer aceite de laurel.
  • 1 cucharada pequeña de sosa cáustica en granos
  • 300 ml de agua destilada
  • un poco de vaselina líquida

Además de los ingredientes anteriores, también vas a necesitar unos moldes de silicona para jabones, unos guantes de látex y una mascarilla para protegerte, pues la sosa cáustica es un producto corrosivo que puede provocar quemaduras en la piel.

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Para empezar a hacer el jabón de Alepo casero, primero tienes que protegerte debidamente colocándote los guantes, la mascarilla y preferiblemente un delantal.

Seguidamente, vierte el aceite de oliva y el aceite de laurel en una cacerola y ponlos a calentar en el fuego a una temperatura aproximada de 60ºC. De esta forma, los dos aceites se irán mezclando y con el calor podrán ir soltando su esencia pura, lo cual intensificará sus propiedades.

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Mientras los aceites acaban de calentarse, tendrás que mezclar el agua destilada con la sosa cáustica, eso sí, con muchísimo cuidado y en un lugar ventilado para evitar que la sosa te dañe o te provoque quemaduras dolorosas en la piel.

Para hacerlo correctamente, primero vierte el agua en un recipiente o frasco que sea alto, de vidrio y con boca ancha y, luego, ve agregando la sosa cáustica poco a poco. Remueve los dos ingredientes con la ayuda de una cuchara o unas varillas manuales.

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A continuación, cuando los aceites ya se hayan calentado, es el momento de retirarlos del fuego y de agregar a esa cacerola la mezcla de agua y sosa con sumo cuidado. Ve removiendo suavemente para que todos los ingredientes se vayan fusionando y añade también, si es de tu agrado, unas gotas de algún aceite esencial que te guste en el caso de que quieras que tu jabón tenga un aroma más agradable.

Para asegurarte de que todos los ingredientes se integran perfectamente, te recomendamos batir la mezcla con una batidora a una velocidad baja durante unos 10 minutos. Continúa hasta que veas que obtienes una especie de masa homogénea.

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Ahora, ya solo tienes untar un poco de vaselina líquida en los moldes que vas a utilizar para colocar el jabón. Vierte en ellos la masa obtenida, repartiéndola de manera uniforme y acomodando con la ayuda de una cuchara de madera para que no queden grumos. Coloca los moldes en la nevera y deja que reposen allí durante unas 24 horas. Pasado este tiempo, desmolda los jabones, corta a tu gusto y colócalos en lugar seco y oscuro para que terminen de solidificarse y secarse durante al menos 15 o 30 días, puedes ir comprobando si ya están listos o si, por el contrario, necesitan algo más de tiempo.

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Cuando el jabón de Alepo se haya secado ya podrás utilizarlo y notar todos sus beneficios en tu piel. Se aplica muy fácilmente, pues tan solo tendrás que mojar tus manos en agua tibia y frotar el jabón con suavidad para que haga espuma, luego aplícalo sobre la piel que quieras tratar haciendo masajes circulares y ¡listo! Es recomendable que una vez aplicado, dejes que actúe durante unos 5 minutos antes de enjuagarlo.

Evita que entre en contacto directo con los ojos y procura que no esté al alcance de los niños.