La semana pasada, Internet enloqueció cuando el Palacio de Kensington publicó las fotos más entrañables del príncipe Harry y Meghan Markle hasta la fecha. Aunque la adoración mutua de la pareja ha emocionado a fans de la realeza en todo el mundo, es el vestido de Meghan el que ha captado todas las miradas.
Diseñado por los modistos australianos con base en Gran Bretaña Ralph & Russo, este vestido cuesta casi 75.000 dólares (!!!) y se agotó en línea tras la publicación de las imágenes. Pero, ¿rompe el protocolo real? Opiniones divididas señalan que el encaje semitransparente es demasiado atrevido para una futura royal. La periodista Jacquelin Magnay lo describió como "puro mundo del espectáculo, caro. ¡La novia del príncipe Harry está rompiendo todas las reglas!".
Sin embargo, según las normas de la moda real, Meghan cumple: sin escote visible y falda larga hasta el suelo, sin piernas al descubierto. Esta elección la posiciona, junto a Kate Middleton, como una referente de estilo seria. Recientemente, lució otro vestido de encaje de Self-Portrait (hombros cubiertos) en un almuerzo prenavideño con la reina Isabel, que también se agotó.
Hay algo encantador en esta pareja que rompe moldes. Su compromiso ya ha flexibilizado tradiciones, invitando a Meghan a las fiestas navideñas reales, algo inusual para prometidas. ¡No podemos tener suficiente de este amor moderno!
Escrito por Ellie McDonald. Publicado originalmente en Now to Love.
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