Sí, es posible realizarse un piercing en el ombligo, pero ¿deberías hacerlo? Este tipo de perforación difiere de la tradicional y conlleva mayores riesgos. Te explicamos por qué perforar directamente el ombligo protuberante (outie) puede ser problemático.
Perforación en un ombligo protuberante (outie)
La perforación más común es en el ombligo hundido (innie), que atraviesa el tejido justo encima del fondo del ombligo con una aguja quirúrgica. La joyería se inserta y cuelga frente al ombligo invertido. Para un buen resultado, se necesita la anatomía adecuada; de lo contrario, la presión extra puede causar rechazo o migración del piercing.
Si la anatomía no es idónea para una perforación tradicional, algunos optan por perforar directamente el ombligo protuberante. Aquí, la aguja pasa a través del propio tapón umbilical, y la joyería cuelga debajo.
Inconvenientes principales
Aunque parece una alternativa viable, muchos profesionales rechazan este procedimiento por razones fundadas.
- El tapón umbilical es tejido cicatricial, difícil de perforar uniformemente, lo que puede dejar el piercing torcido y la joyería mal alineada.
- Contiene numerosos vasos sanguíneos (remanente del cordón umbilical), aumentando el sangrado durante el procedimiento.
- Estos vasos facilitan la propagación rápida de infecciones hacia órganos internos, convirtiéndolas en amenazas graves, a diferencia de perforaciones superficiales donde se localizan fácilmente.
Proceso de curación
Las infecciones en perforaciones protuberantes son más peligrosas, por lo que es crucial seguir estrictamente las instrucciones post-perforación: limpiezas con solución salina, enjuagues antisépticos según indique el profesional y evitar enganches con ropa. Opta por prendas ajustadas como bikinis o tops cortos.
¿Deberías hacerlo?
Puedes encontrar quien lo realice, pero ¿vale el riesgo? Si no eres candidato ideal, considera tatuajes en el ombligo: embellecen sin riesgos de joyería, una vez curados. Perforar el tapón compromete tu salud innecesariamente; una infección grave podría ser fatal. Consulta siempre a un experto certificado.