La perforación de la lengua conlleva riesgos bien documentados, algunos de ellos potencialmente graves. Antes de someterte al procedimiento, infórmate sobre las posibles complicaciones para tomar una decisión consciente y segura.
Problemas Asociados a la Perforación de la lengua
Entre todas las perforaciones corporales, la de la lengua destaca por sus riesgos para la salud. El entorno bucal, cálido y húmedo, favorece el crecimiento bacteriano, actuando como un invernadero para infecciones. Sin embargo, las bacterias son solo uno de los peligros. A continuación, detallamos las complicaciones más comunes para que evalúes si vale la pena el riesgo.
Infecciones
Aunque mantengas una higiene impecable, la boca alberga bacterias dañinas, especialmente en las papilas gustativas. La perforación les proporciona un nuevo foco de colonización, lo que puede derivar en infecciones dolorosas. Peor aún, si entran en el torrente sanguíneo, se vuelven sistémicas y pueden propagarse por todo el cuerpo, causando enfermedades graves e incluso la muerte. Aunque raras, estas infecciones graves son una posibilidad real.
Hinchazón
Es normal cierta hinchazón tras la perforación, ya que se trata de una herida intencional. El peligro surge si la lengua se inflama excesivamente e invade la garganta, obstruyendo las vías respiratorias. Sin atención médica inmediata, esto puede provocar asfixia.
Daño Nervioso
Este procedimiento exige precisión extrema para evitar nervios. Un error puede causar daños permanentes. Según la revista Registered Dental Hygienist Magazine, los higienistas dentales han reportado traumatismos nerviosos graves, con síntomas como:
- Entumecimiento
- Pérdida del gusto
- Deterioro del habla
- Movimiento restringido
Riesgos de Asfixia o Aspiración
Atragantarse con la joyería es un peligro significativo. La Clínica Cleveland advierte sobre la aspiración de piezas en perforaciones orales. Durante el largo periodo de curación, se usa una barra para mantener el orificio abierto, pero puede desenroscarse y tragarse. Los escenarios son:
- Las piezas aspiradas a los pulmones: extracción con broncoscopio o cirugía pulmonar.
- En el sistema digestivo: riesgo de desgarros o obstrucciones, requiriendo cirugía.
Daños en las Encías
La joyería puede rozar las encías, causando irritación o recesión. Encías expuestas facilitan infecciones que erosionan la mandíbula y provocan la pérdida dental. En etapas iniciales, retirar la barra permite la cicatrización, pero cierra la perforación. Casos avanzados exigen cirugía dental, sin garantía de salvar los dientes.
Daño Dental
El contacto entre barras de metal, bolas y dientes desgasta el esmalte, aumentando el riesgo de caries. Además, morder accidentalmente la joyería puede fracturar o romper dientes.
Tomar la Decisión de Perforarte
Con esta información sobre los riesgos, decide si proceder o elegir una zona menos riesgosa. Si insistes, minimiza peligros con estas medidas:
- Elige un profesional licenciado en estudio con autoclave y protocolos estériles. Infórmate previamente sobre estos procedimientos.
- Limpia a fondo dientes, encías y lengua antes; usa hilo dental y enjuague antiséptico.
- Sigue un cuidado postperforación riguroso: cepíllate tras cada comida, gárgaras con agua salada 4-5 veces al día. Evita contacto oral hasta la curación completa.
- Vigila hinchazón severa, dolores intensos o manchas blancas: signos de infección que requieren atención médica.
- En emergencias, acude a un médico; tu perforador no sustituye a un profesional sanitario.
Comprender los Riesgos
Estos riesgos son reales, pero no inevitables. Muchos experimentan pocos o ningún problema. Lo esencial es entenderlos para decidir con conocimiento de causa.