Lucir una melena sedosa, brillante, con volumen y sin encrespamiento es el sueño de muchas mujeres. El cabello es clave en nuestro look, contribuyendo a vernos más atractivas, jóvenes y radiantes. Cada tipo de cabello es único: puede ser graso, seco o mixto; fino, grueso; liso, ondulado o rizado. Como expertos en cuidado capilar, en unComo.com te guiamos para identificar el tuyo y aplicarle los tratamientos idóneos que potencien su máximo esplendor. ¿Listas para revelar la mejor versión de tu melena?
Tipos de cabello
El primer paso para un cabello bonito es diagnosticar correctamente tu tipo. Así podrás elegir los cuidados precisos para una melena saludable y sexy.
Según el nivel de grasa, el cabello puede clasificarse en:
- Seco: Produce poca grasa, lo que lo hace frágil y quebradizo. Las puntas se parten, se ve áspero y se enreda fácilmente.
- Normal: El ideal, equilibrado con grasa suficiente para lucir saludable, elástico y brillante. Suele no haber sufrido daños químicos como tintes o decoloraciones.
- Graso: Se ensucia rápido, se ve grasiento cerca de las raíces y carece de volumen.
- Mixto: Graso en la raíz y seco en medios y puntas, común en cabellos teñidos o decolorados.
Según el grosor:
- Fino: Fácil de manejar, pero frágil.
- Mixto: Manejo sencillo con más cuerpo que el fino.
- Grueso: Difícil de domar, pero con gran volumen una vez peinado.
Según la forma:
- Lacio: Brillante, recto, con poco volumen.
- Ondulado: Forma natural entre liso y rizado; puede ser grueso o fino, se enreda y encrespa fácilmente.
- Rizado: Ondas pequeñas que reaccionan a la humedad, potenciando rizos y encrespamiento.
Tratamientos naturales según la grasa de tu cabello
Cabello graso
Ghassoul
Controla el exceso de sebo con una mascarilla de arcilla ghassoul (rhassoul), usada tradicionalmente por mujeres árabes. Limpia en profundidad sin agredir, gracias a su poder absorbente. Disponible en champús o en polvo para mezclar con agua caliente hasta formar pasta.
Aplícala como champú: deja actuar 1 minuto y aclara con agua fría. El cabello queda impecable por más tiempo. Descubre más remedios caseros para pelo graso.
Cabello seco
Aguacate
Hidrata profundamente con aguacate maduro, rico en aceites naturales. Pela uno, añade 1 cucharadita de aceite de germen de trigo y otra de jojoba. Machaca en pasta y aplica post-champú, de raíces a puntas. Cubre con gorro 15 minutos y enjuaga con agua tibia. Usa semanalmente.
Cabello mixto
Huevo y yogur
Ideal para equilibrar: yogur nutre e hidrata, promoviendo crecimiento; huevo acondiciona con proteínas. Mezcla 1 huevo con ½ taza de yogur. Aplica en cabello húmedo y limpio, masajea 10 minutos de raíces a puntas. Envuelve en toalla caliente 30 minutos y aclara con agua fría.
Cabello normal
Vinagre de manzana
Potencia brillo: mezcla 60 ml de vinagre de manzana con 60 ml de agua. Vierte sobre cabello lavado (evita ojos), enjuaga y finaliza con agua fría.
Tratamientos naturales según el grosor de tu cabello
Cabello fino
Gelatina
Añade cuerpo mezclando gelatina sin sabor en tu champú habitual. Bate y usa normalmente. Consulta consejos para volumen en pelo fino.
Cabello mixto
Cerveza
En cabello limpio y húmedo, aplica cerveza (desgasificada si prefieres). Deja actuar minutos y aclara levemente. Sus proteínas y azúcares aumentan grosor y volumen sin olor residual.
Cabello grueso
Aceite de oliva
Nutre la sequedad: calienta ½ taza en microondas 30 segundos. Aplica en medios y puntas (no raíces), deja 30 minutos. Lava normalmente.
Tratamientos naturales según la forma de tu cabello
Cabello lacio
Mayonesa, aloe vera y tomate
Aumenta volumen: mezcla 40 g mayonesa, 1 cucharada aloe vera y pulpa de tomate maduro. Aplica en cabello limpio 20 minutos, 2 veces/semana.
Cabello ondulado
Aceite de argán
Combate encrespamiento: frota gotas en manos y aplica en medios/puntas húmedos o secos.
Cabello rizado
Aceite de coco, huevo y plátano
Potencia rizos: machaca plátano maduro, 1 huevo y 1 cucharada aceite de coco. Aplica 20 minutos en húmedo, lava. Más en cómo cuidar pelo rizado.
Consejos expertos para un cabello fantástico
- Cepilla 2-3 veces al día, especialmente antes de dormir.
- Enjuaga siempre con agua fría.
- Aplica acondicionador antes del champú.
- Evita secador/plancha frecuentes.
- Lava solo cuando esté sucio.
- Mascarilla semanal.
- Puntas cada 3 meses.
- Minimiza tintes/químicos.
- Alimentación equilibrada.