El cabello grasoso es uno de los mayores desafíos en el cuidado de la belleza: difícil de controlar y a menudo complicado de identificar. Algunas causas son evidentes, como entrenar por la mañana, tocar el cabello constantemente o no ducharte recientemente. Sin embargo, hay culpables menos obvios que persisten incluso lavándote el pelo con frecuencia. ¿Te suena familiar? Hablamos con Davide Marinelli, peluquero experto, embajador de Cricket y fundador de Davide Hair Studio en Nueva York, para identificar las raíces del problema y ofrecer soluciones efectivas (pista: no se trata solo de champú en seco).
1. Te lavas el pelo con demasiada frecuencia
Según Marinelli, el exceso de champú es un error común. Aunque parece lógico generar espuma abundante, lavar en exceso elimina los aceites naturales del cabello, lo que obliga al cuero cabelludo a producir más sebo para compensar. Reduce los lavados a cada dos días mínimo. "Si sueles lavarte a diario, prueba el co-washing o usa champú seco para espaciarlos", recomienda el experto.
2. Usas demasiados productos de peinado
Si aplicas múltiples productos, podrían estar obstruyendo tu cuero cabelludo. Reduce la laca y otros. Desintoxica semanalmente con un champú clarificante como el Reset de Amika ($25; sephora.com), o un exfoliante como el de Frank Body ($19; ulta.com). Combínalo con un masajeador de cuero cabelludo como el Sephora Scalp Massager ($10; sephora.com) para eliminar células muertas.
3. Aplicar incorrectamente los productos de peinado
Evita ceras, cremas y aceites en las raíces, ya que sus emolientes engrasan el cabello. "Divide el cabello en secciones. No uses el mismo producto de raíz a puntas", explica Marinelli. "En raíces, opta por bases alcohólicas para volumen; en medios, para cuerpo; y en puntas, para sellar y proteger".
4. Sigues una dieta inadecuada
"Tu cabello refleja tu salud interna. Una dieta equilibrada es clave para un pelo sano", afirma Marinelli. Limita azúcares, lácteos y carnes rojas, que generan andrógenos y exceso de sebo. Suplementos de vitamina B6 o ácidos grasos esenciales ayudan a equilibrar deficiencias.
5. No limpias la funda de la almohada
Como las brochas sucias causan brotes, las fundas de almohada acumulan aceites y agravan la grasa. "Cambia las fundas semanalmente", sugiere Marinelli. Lávalas simplemente para prevenir la acumulación.
6. Te cepillas el pelo en exceso
Cepillarse da brillo, pero en exceso estresa el cuero cabelludo y aumenta la producción de grasa. Si se enreda, usa un peine de dientes anchos desde las puntas hacia arriba para evitar roturas.
7. No enjuagas bien el acondicionador
El exceso de acondicionador o mal enjuague apelmaza el cabello. "Usa mascarilla semanal en vez de acondicionador diario. Prueba leave-in para desenredar y hidratar", aconseja Marinelli. Aplícalo solo en medios y puntas.