Una de las consultas más frecuentes en belleza es: "¿Cómo me deshago de mis ojeras?" Aunque no hay una solución mágica, un buen corrector es clave. Antes de aplicarlo, recuerda que la piel bajo los ojos es delgada y seca, por lo que un corrector líquido es ideal. Primero, aplica una crema hidratante para ojos: actúa como prebase, evita grietas al mediodía y mantiene la cobertura. Plus: muchas fórmulas incluyen vitamina C para reducir la pigmentación (consulta a un médico para causas genéticas u óseas). Elige un tono un poco más claro que tu base para iluminar.
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Otra técnica experta: usa un color corrector rojo o naranja (¡incluso lápiz labial!) para neutralizar tonos azulados. Aplícalo tras la crema y antes del corrector. La clave está en la aplicación: da toques suaves, sin frotar. Usa un pincel o, mejor, una esponja húmeda para un acabado airbrush natural. Fija con polvo translúcido o "hornea" para un resultado duradero. ¡Adiós ojeras, hola mirada fresca!

1. Aplicar
Elige un corrector líquido con aplicador de punta fina, un tono más claro que tu base. Recomendamos Revlon PhotoReady Candid Antioxidant Concealer ($10; ulta.com). Bajo cada ojo, traza puntos en triángulo invertido, extendiendo hasta la mitad de la mejilla. Usa poco producto para evitar acumulación.

2. Difuminar
Para un acabado impecable, usa una esponja húmeda como Beautyblender ($20; beautyblender.com). Aplica con movimientos de rebote sobre el triángulo hasta que se funda perfectamente con la piel. ¡Ojos iluminados garantizados!

3. Fijar
Fija para que dure todo el día. Usa polvo translúcido como Laura Mercier Translucent Loose Setting Powder Glow ($39; sephora.com). Presiona con brocha o esponja para evitar líneas.