Caminar con confianza es complicado cuando tus tacones rechinan sin parar. Añade energía (¡y elimina el ruido!) a tu paso con estas estrategias probadas. La experta en calzado y autora Meghan Cleary, del sitio shoeareyou.com, te guía paso a paso.
Los zapatos chirriantes son un problema común por varias razones, explica Cleary. Si introduces el pie descalzo sin que el zapato se haya adaptado por completo, rozará contra tu piel y producirá ese sonido molesto.
"Me ha pasado innumerables veces", confiesa Cleary. "La solución es usar medias o calcetines con los tacones hasta que se estiren un poco. Si son de cuero, el mejor método es amoldarlos al tamaño exacto de tu pie".
Para zapatos de cuero, rocíalos por dentro y por fuera con agua a temperatura ambiente hasta humedecerlos, luego úsalos hasta que sequen. Esto moldea el calzado perfectamente a tus pies, eliminando el chirrido principal causado por la falta de ajuste.
Cleary también ofrece una solución para tacones sintéticos ruidosos.
"Si localizas el origen del sonido en la almohadilla interior, aplica productos como Foot Petals Strappy Strips o espuma Moleskine de la farmacia en esa zona", recomienda la experta.