Confieso que no soy fan de las herramientas de calor para el cabello. Prefiero secarlo al aire para evitar la incomodidad en el cuero cabelludo. Además, planchas, rizadores y secadores eliminan los aceites naturales, lo que va en contra de mi rutina diaria de 10 minutos con acondicionadores sin enjuague, aceites y mascarillas hidratantes.
Esto me llevó a cuestionar por qué no hay herramientas frías para peinar. Aunque mi secador tiene modo frío, ¿realmente beneficia más allá de refrescar? Por eso me emocionó descubrir el primer cepillo de crioterapia de BaByliss Pro ($190; ulta.com), que usa temperaturas gélidas para peinar y tratar el cabello.
BaByliss Pro, filial de Conair, apuesta por la crioterapia como la próxima revolución en cuidado capilar. Aunque se asocia a tratamientos médicos para afecciones cutáneas o cáncer, aquí el frío extremo aplana la cutícula del cabello, a diferencia del calor que la abre. Esto mejora el brillo, reduce el frizz y elimina la electricidad estática, ideal para invierno. Similar a cómo Botox pasó de médico a cosmético.
El cepillo es sencillo: dos placas cerámicas transfieren calor abajo y frío arriba vía un enfriador termoeléctrico (TEC) que alcanza 0°C. Sus 90 cerdas metálicas atraen humedad del aire al eje, reponiendo lo perdido con calor.
Con mi cabello fino y lacio, lo uso como un cepillo normal, en secciones pequeñas y repitiendo pasadas. Noté brillo y suavidad inmediata, potenciados tras semanas. Lo recomendé a una amiga con cabello rizado, impresionada por la reducción de frizz.
Funciona en cabello húmedo, seco o sucio. En húmedo, alisa sin daño térmico. En seco, potencia manejabilidad y brillo. Mi uso favorito: raíces grasosas, para limpiar y dar volumen sin champú seco.
No es un alisador profesional, sino complemento para acabados perfectos, resolviendo problemas comunes.
En resumen, la crioterapia transforma el cuidado capilar. Este pionero de BaByliss liderará la tendencia. Pruébalo en Ulta por $190; no creerás el cambio en tu cabello.
