A pesar de la constante exposición a cortes, rasguños, superficies contaminadas y gérmenes, la piel intacta funciona como una barrera altamente efectiva contra la mayoría de bacterias y virus. Las lesiones menores suelen curarse sin complicaciones, pero en ocasiones, microorganismos logran penetrar y provocan infecciones cutáneas que requieren atención médica.
Infecciones bacterianas
Las infecciones bacterianas de la piel varían desde leves y superficiales hasta graves, pudiendo resolverse espontáneamente o necesitar antibióticos e incluso hospitalización. Las más comunes incluyen:
- Foliculitis
- Furúnculos
- Impétigo
- Celulitis
La foliculitis afecta los folículos pilosos, manifestándose como pequeños granos rojos o blancos en la base del cabello. Es frecuente en áreas afeitadas o por fricción con ropa ajustada, y suele mejorar evitando el afeitado o usando prendas holgadas.
Un furúnculo es un bulto doloroso, rojo e inflamado bajo la piel, lleno de pus, similar a una ampolla grande. Puede resolverse solo, pero si crece o empeora, consulte a un médico para drenaje o tratamiento.
El impétigo se presenta como ampollas pequeñas con costras melosas, causando picazón o leve dolor, especialmente en niños.
La celulitis inicia como un área roja, hinchada y caliente que se expande rápidamente, a menudo tras una herida. Provoca dolor, fiebre y requiere antibióticos; los casos graves demandan atención hospitalaria.
Infecciones fúngicas
Las infecciones por hongos más habituales son:
- Tiña
- Pie de atleta
- Picazón inguinal
- Infecciones por cándida (aftas)
La tiña, causada por hongos dermatofitos (no gusanos), forma parches redondos elevados con centro claro. Común en niños, se trata con cremas antimicóticas tópicas.
El pie de atleta afecta entre los dedos y plantas de los pies, con piel escamosa, agrietada, ampollas y picazón. Use polvos o cremas antifúngicas, mantenga los pies secos y opte por calzado transpirable; en casos persistentes, tome antifúngicos orales.
La picazón inguinal (tiña cruris) es un sarpullido rojo pruriginoso en ingles y muslos, tratado con antimicóticos, aunque puede recidivar en climas húmedos.
Las infecciones por cándida prosperan en pliegues húmedos, causando enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa con bordes definidos.
Infecciones virales
Las principales infecciones virales cutáneas incluyen:
- Verrugas
- Molusco contagioso
Las verrugas, causadas por VPH, son protuberancias rugosas en manos, pies o rostro, contagiosas. Pueden resolverse solas o tratarse con productos de venta libre, crioterapia o ácidos; las genitales requieren evaluación médica.
El molusco contagioso produce nódulos cerosos con depresión central, común en niños. Suele autolimitarse, pero un médico puede extirparlos si persisten.
Cuándo consultar a un médico
La mayoría de infecciones cutáneas responden a tratamientos ambulatorios o de venta libre. Busque atención profesional si empeora, no mejora en días, causa dolor intenso, fiebre u otros síntomas sistémicos. En propagación rápida, acuda a emergencias, ya que puede requerir antibióticos IV o cirugía para prevenir daños mayores. Siempre priorice el consejo médico personalizado.