Cuando sufres un corte o una herida, confías en que tu piel se curará. La piel, el órgano más grande del cuerpo, suele cumplir con esta función, salvo en casos excepcionales.
Cada vez que la piel experimenta un trauma, produce colágeno para formar un andamio que apoya la curación, explica la Dra. Erum Ilyas, M.D., dermatóloga certificada en Audubon, Pensilvania, y creadora de AmberNoon, una línea de ropa con protección solar para mujeres. Sin embargo, a veces el colágeno se deposita de forma desordenada y crece más allá del área lesionada, formando un queloide.
Afortunadamente, los queloides no se extienden a otras zonas del cuerpo, aunque crecen localmente. La buena noticia es que se pueden tratar e incluso prevenir con las medidas adecuadas.
¿Qué causa las cicatrices queloides?
Cualquier herida puede desencadenar un queloide, según el Dr. Paul Jarrod Frank, M.D., dermatólogo cosmético en Nueva York y fundador de PFRANKMD. Los triggers comunes incluyen perforaciones corporales, tatuajes y cirugías, ya sean esenciales o estéticas. Tienen un fuerte componente genético, por lo que se recomienda evitar cirugías electivas si eres propenso.
Los queloides también pueden aparecer sin causa evidente. "Los más frustrantes son los que surgen sin un trigger obvio", dice la Dra. Ilyas. Están relacionados con el acné y son frecuentes en hombres en espalda, hombros y pecho medio.
Aunque pueden causar dolor o malestar, el síntoma principal es la picazón. "Los queloides contienen mastocitos, células que liberan histamina como en las alergias, provocando comezón", explica la Dra. Ilyas.
Cómo prevenir y tratar las cicatrices queloides
No siempre es fácil prevenirlas, pero actuar pronto optimiza la curación. "Contrario a lo que se cree, intervenir temprano es clave", afirma el Dr. Frank. Mantén la herida limpia y húmeda para evitar infecciones.
Tras la cicatrización inicial (10-14 días, cuando cierra la herida), usa láminas de silicona sin receta. Aplican presión que inhibe la formación excesiva de colágeno. "Esa presión le dice al cuerpo que no forme una pared gruesa", dice la Dra. Ilyas. Son efectivas y asequibles; úsalas por seis semanas, especialmente si eres propenso.
Posteriormente, masajea suavemente la zona 10-30 segundos cada noche para aplanar la cicatriz y favorecer la curación. Usa un emoliente como vaselina, vitamina E o aceite de coco por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Si se desarrolla un queloide, el tratamiento temprano es mínimo: láminas de silicona más inyecciones de cortisona, Kenalog o 5-FU, combinadas con láser VBeam o Dye Laser, que cortan el flujo sanguíneo y reducen el grosor, según el Dr. Frank.
Si tras tres meses de curación no hay queloide (salvo inflamación, infección u objeto extraño), es probable que estés a salvo, indica la Dra. Ilyas.