La roséola, también conocida como sexta enfermedad, es una infección viral común que afecta principalmente a niños menores de 4 años. Se caracteriza por una fiebre alta seguida de un sarpullido rosado que no pica ni duele.
La infección y el sarpullido
Fiebre inicial
La roséola es generalmente una infección leve que comienza con una fiebre alta repentina. Según BabyCenter, algunos niños también presentan dolor de garganta, secreción nasal u otros síntomas similares a un resfriado común. El Dr. Sears, de DrSears.com, explica: "La roséola es casi el único virus en el que el sarpullido aparece después de que la fiebre desciende".
Características de la erupción
Tras 3-5 días de fiebre, muchos niños (aunque no todos) desarrollan una erupción cutánea que desaparece en 1-2 días. Sus principales rasgos son:
- Cubre el tronco, brazos, piernas y cuello.
- Puede ser leve o más intensa.
- Consiste en pequeñas manchas rosadas planas o elevadas.
- Las manchas palidecen al presionarlas.
- A menudo tienen un halo más claro alrededor.
- No causa picazón ni dolor.
Además, pueden inflamarse los ganglios linfáticos en la nuca. Algunos niños presentan pequeños bultos rojizos en el paladar blando y úvula alrededor del cuarto día, que resuelven solos.
Convulsiones febriles
De acuerdo con KidsHealth.org, la fiebre rápida puede provocar convulsiones febriles en el 10-15% de los casos. Si ocurre, busque atención médica inmediata para controlar la fiebre y descartar causas graves.
Causa del virus
Es provocada por el virus del herpes humano 6 (HHV-6), distinto al herpes labial o genital. Se transmite por saliva y secreciones nasales mediante tos, estornudos o contacto cercano, propagándose fácilmente en guarderías. Puede contagiarse antes de los síntomas.
¿Quiénes la padecen?
En EE.UU., casi todos han estado expuestos al HHV-6; más del 75% tienen anticuerpos a los 2 años. Afecta mayoritariamente a niños de 9-21 meses, aunque es posible en bebés y niños mayores. Rara vez se repite. En adultos sanos, permanece latente; en inmunodeprimidos, puede reactivarse causando problemas graves.
Tratamiento
Cuidados en casa
No hay tratamiento antiviral específico; la mayoría se resuelve en una semana con reposo, hidratación y alimentación adecuada. Use antipiréticos infantiles para la fiebre (nunca aspirina; consulte al pediatra). Incluso tras convulsiones febriles, rara vez se necesita más.
Cuándo consultar al médico
Llame si la fiebre supera 39.5°C y no cede, o alcanza 40.5°C (emergencia). Para bebés <3 meses, cualquier fiebre requiere atención. Busque ayuda si el niño:
- Rechaza comida o líquidos.
- Está letárgico o apático.
- Llora inconsolablemente.
- Parece muy enfermo.
Precauciones importantes
Aunque común, vigile complicaciones como deshidratación. Limite el contacto social por al menos una semana si hay brotes. Mantenga la calma, pero actúe con responsabilidad ante el diagnóstico.