Durante años, muchas mujeres optan por manicuras en gel por necesidad, no por preferencia. El esmalte convencional suele astillarse en solo un par de días, lo que no compensa el tiempo invertido en una aplicación perfecta en las 10 uñas.
Como confirma mi técnica en Paintbox, el gel puede dañar las uñas, por lo que suelo nutrirlas con aceites y cremas para cutículas. Sin embargo, la experta Jin Soon Choi advierte que este cuidado excesivo podría ser la causa de manicuras de corta duración.
El término "piel grasa" no solo aplica al rostro, explica Herman Paez, director de educación de EMMA Beauty. "Al igual que la piel, las uñas tienen tipos: secas, grasas, sensibles o combinadas". El aceite natural de las cutículas impide la adherencia del esmalte, incluso el de mejor calidad.
Choi lo describe como bendición y maldición: "Las cutículas se secan fácilmente, por lo que recomiendo hidratarlas. Pero una base demasiado aceitosa reduce la durabilidad del esmalte".
Cómo hacer que el esmalte de uñas dure más
Para las que sufren astillamientos frecuentes: "Limpia彻底 los lechos ungueales hasta que estén completamente secos antes de aplicar", aconseja Choi. "Refresca con una capa superior cada dos días. Usa spray matificante para manos (o limón) en la zona de cutículas".
Existen productos específicos como el deshidratante EMMA Beauty Grip Dehydrator ($4; emmabeauty.com), que elimina grasa y equilibra el pH para óptima adherencia. O la capa superior JinSoon HyperGloss ($22; jinsoon.com), con protección UV contra manchas y rasguños.
Si prefieres brillo, los esmaltes con glitter ofrecen mejor agarre en cutículas grasas.
El equilibrio es clave: uñas hidratadas son saludables, pero evita excesos. Uñas delgadas y débiles acortan la manicura, así que combina estos trucos con productos nutritivos, especialmente si cambias colores frecuentemente.