Tratar el eccema requiere un cuidado meticuloso de la piel, ya que esta afección debilita la barrera cutánea, haciéndola más sensible. Es esencial mimarla con delicadeza y seguir una rutina adecuada, en lugar de improvisar con productos. Consultamos a dos dermatólogos certificados para identificar las prácticas que debes evitar absolutamente. Presta atención a sus recomendaciones basadas en experiencia clínica.
1. Tomar duchas con agua muy caliente
Una ducha caliente es tentadora, especialmente en invierno, pero es perjudicial para el eccema. "El agua caliente irrita y daña la barrera cutánea, que ya está comprometida en pacientes con eccema. Con el tiempo, agrava la condición", explica la Dra. Papri Sarkar, MD, dermatóloga certificada en Brookline, Massachusetts.
Algunos pacientes buscan alivio temporal de la picazón con agua caliente, pero esto empeora el problema. Opta por agua tibia. "Si insistes en una ducha caliente, aplica aceite protector previamente y limítala a unos segundos", aconseja la Dra. Sarkar.
2. Prolongar las duchas más de lo necesario
La exposición excesiva al agua, sobre todo caliente, elimina los aceites naturales esenciales para la barrera cutánea. "Mantén las duchas en 10 minutos o menos", recomienda el Dr. Joshua Zeichner, MD, dermatólogo en Nueva York.
3. Exfoliar la piel
Evita exfoliantes físicos o químicos (AHA, BHA, enzimas). "Ante piel seca y escamosa, hidrátala en lugar de exfoliar, ya que causa más daño", indica el Dr. Zeichner. Usa un limpiador suave e hidratante.
4. Saltarte la crema hidratante
Tras limpiar, aplica hidratante inmediatamente. "No controlas tus genes, pero sí tu rutina. Hidrata toda la piel, no solo las zonas afectadas, mañana y noche con fórmulas para piel sensible: sin fragancias, colorantes, alcohol ni aceites esenciales", enfatiza el Dr. Zeichner.
5. Dejar que el aire seco afecte tu piel
Un humidificador es clave, especialmente en invierno. "El aire seco reseca la piel; un humidificador restaura la humedad durante el sueño", sugiere el Dr. Zeichner.
6. Ignorar el estrés
El estrés inflama enfermedades como el eccema. "Incorpora rituales desestresantes: yoga, meditación, paseos o ejercicio para reducir el cortisol", propone la Dra. Sarkar.
7. Olvidar el protector solar
Usa protector mineral de amplio espectro SPF 30+ con óxido de zinc o dióxido de titanio, recomendado por la National Eczema Association.
8. Despreciar los alérgenos
Evita alérgenos conocidos (mascotas, polen, polvo, alimentos). "Exacerban el eccema; minimiza el contacto", advierte la Dra. Sarkar.