Si aún no lo sabes, aplicar protector solar todos los días (sí, los 365 días del año, haga sol o llueva) es lo mejor para la salud y el aspecto de tu piel. Es tan simple como eso. Sin embargo, el mundo de los protectores solares puede resultar confuso: ¿mineral o químico? ¿Spray o loción? ¿Qué significan esos números en la etiqueta? Los mejores dermatólogos aclaran todo sobre los tipos de protector solar y los factores clave al comprarlo.
Los protectores solares se clasifican en dos categorías principales: químicos o físicos (minerales).
Los protectores solares químicos contienen ingredientes como oxibenzona, avobenzona, homosalato y octinoxato. Estos penetran en la piel, absorben los rayos UV y los convierten en calor inofensivo, explica Fatima Fahs, MD, dermatóloga certificada en Michigan y creadora de Dermy Doc Box. (Aunque han surgido dudas recientes sobre ellos, lo abordaremos más adelante).
Por otro lado, los protectores solares físicos o minerales usan dióxido de titanio y óxido de zinc, que se depositan en la superficie de la piel y reflejan los rayos UV dañinos, según Orit Markowitz, MD, dermatóloga certificada en Nueva York y fundadora de OptiSkin.
Cada tipo tiene ventajas y desventajas.
"Los protectores solares químicos son cosméticamente más elegantes", indica la Dra. Fahs. Se absorben bien, son invisibles en todos los tonos de piel y se integran fácilmente en humectantes o maquillaje. Sin embargo, suelen incluir más ingredientes como conservantes, colorantes y fragancias que pueden irritar, advierte la Dra. Markowitz.
Recientemente, titulares alarmantes han cuestionado los químicos. Un estudio de la FDA analizó cuatro ingredientes y recomendó más datos de seguridad, explica la Dra. Fahs. (Algunos, como la oxibenzona, podrían afectar hormonas, añade la Dra. Markowitz). Pero la FDA no los declara inseguros y se necesitan más estudios. Si te preocupa, opta por minerales. Además, algunos químicos dañan los corales; Hawái prohibió oxibenzona y octinoxato.
Los minerales son seguros según la FDA, no afectan el medio ambiente, son menos comedogénicos e ideales para pieles sensibles, grasas o acneicas, dice la Dra. Markowitz. Su contra: pueden dejar un residuo blanco, sobre todo en pieles oscuras, aunque las fórmulas modernas y tintadas han mejorado.
Algunos protectores combinan ambos para lo mejor de cada mundo: ligereza, no irritación y cobertura amplia, según la Dra. Fahs.
El formato también importa.
Una vez elegido el tipo, decide el formato (spray, stick, crema). Los sprays son cómodos, pero cubren menos que lociones, alerta la Dra. Markowitz: la mayoría no aplica suficiente. Usa siempre la cantidad correcta: media cucharadita para la cara, un chupito para el cuerpo. Con sprays, asegúrate de cubrir uniformemente hasta ver el brillo. Reaplica cada 2 horas al aire libre, incluso nublado, recomienda la Dra. Fahs.
Requisitos imprescindibles.
Busca siempre amplio espectro y SPF 30 mínimo. El mejor es el que te guste y uses diario: mineral o químico, hay opciones para todos. ¡No hay excusa para no protegerte!