Aplicar un aceite corporal en la ducha es un ritual indulgente de autocuidado. Su textura sedosa y sus propiedades humectantes lo hacen esencial en tu rutina, sobre todo al llegar el invierno.
En los meses fríos, la piel seca es uno de los problemas más habituales. Para combatirlo, los aceites de ducha ganan popularidad: se aplican sobre la piel húmeda para potenciar la hidratación y retener la humedad natural.
Pero, ¿realmente funcionan? ¿Son aptos para todo tipo de piel, incluso la propensa al acné o con queratosis pilaris? ¿Cómo aplicarlos para maximizar beneficios? Consultamos a dos dermatólogos expertos para aclararlo todo.
Beneficios de los aceites de ducha
"Aplicar aceite en la ducha o sobre la piel mojada previene la pérdida de humedad", explica Marisa Garshick, dermatóloga certificada por la junta. Actúan como oclusivos, formando una barrera que retiene el agua en la piel y bloquea agentes externos.
Robert Finney, dermatólogo cosmético certificado en Entière Dermatology, los recomienda para piel seca y sensible. "Los jabones convencionales eliminan aceites naturales con sus tensioactivos, agravando la sequedad, sobre todo con agua caliente. Los aceites de ducha los reponen y protegen", detalla.
Además, ofrecen limpieza suave, como el Aceite Ultranutritivo para Ducha de Bioderma Atoderm ($20; dermstore.com).
¿Son aptos para todos los tipos de piel?
Ideales para piel seca y sensible, pero con precaución en piel grasa o acnéica. Finney desaconseja su uso en acné de espalda; Garshick matiza que depende del aceite.
"El aceite de jojoba, similar al sebo natural, no obstruye poros, a diferencia del coco, que sí lo hace", advierte Garshick. Opta por fórmulas no comedogénicas y limpiadores con peróxido de benzoilo o ácido salicílico si hay acné.
Para queratosis pilaris, son útiles: "Mantienen la hidratación en pieles secas", confirma Garshick.
Cómo aplicar los aceites de ducha
Finney destaca varias opciones: antes de ducharse para proteger aceites naturales; tras limpiar, aún en la ducha, para hidratar; o justo después para sellar humedad.
Sea cual sea el método, siempre sella con loción corporal para óptima retención de hidratación.