Los gemelos son piezas esenciales de joyería que se insertan en los ojales de los puños de camisa para sujetarlos firmemente alrededor de la muñeca. Generalmente se venden en pares y consta de una cabeza decorativa unida a una placa posterior mediante un mecanismo articulado.
Construcción y Materiales
Las tachuelas consisten en una cabeza ornamental fijada a un pasador o perilla que sobresale; las partes delantera y trasera se unen con un broche desmontable. Al igual que los botones, las tachuelas pueden fijarse de forma permanente al cuello o al frente de la camisa, o quitarse según sea necesario. Existen varios métodos de fijación. Harold Newman describe cinco formas básicas: el eslabón de cadena, sujeto a cada cabeza por un anillo de salto; la forma lentoid, con una cabeza de respaldo unida por una barra fijadora a la cabeza ornamental; la mancuerna, con una o ambas cabezas atornilladas a una barra vertical; el puño de extensión, que oculta una bobina retráctil para elevar las mangas hasta el codo; y el cierre a presión, un simple botón de presión. Peter Hinks, así como Eve Eckstein y Gerald Firkins, ilustran estos mecanismos e informan sobre las patentes originales.
Para el Caballero de Buen Gusto
A principios del siglo XIX, gemelos y tachuelas se convirtieron en accesorios indispensables para cualquier caballero distinguido. Esta tendencia coincidió con el auge del traje de salón (de la década de 1880) y la camisa blanca a medida, con cuello vuelto hacia abajo y puños desabrochados. Antes, las camisas masculinas tenían cuellos verticales rígidos con ajuste mínimo; lazos o botones extravagantes sujetaban los puños. Sin embargo, estas modas ornamentadas dieron paso a una formalidad sobria que demandaba adornos prácticos y discretos. Así, la joyería masculina se limitó a piezas complementarias: gemelos, tachuelas, alfiler de corbata o corbata, y botones. A menudo se presentaban en conjuntos, en caja o tarjeta, armonizando con el anillo de sello, reloj de bolsillo y cadena del caballero. La unidad cromática era esencial.
Símbolo de Estatus
Inicialmente, gemelos y tachuelas se fabricaban en oro de 15 a 18 quilates, indicio de riqueza que no decoloraba la camisa. De formas redonda, cuadrada u ovalada, se decoraban con grabados finos, esmaltes o marfil. A veces, gemas, perlas u ónix centraban la cabeza para realzar su valor. A mediados y finales del siglo, la producción en masa transformó su fabricación. Su diseño simple facilitó la replicación masiva; el oro de 9 quilates se impuso al abandonar el acabado manual, normalizando estándares más accesibles.
Tecnología de Sujeción Mejorada
A fines del siglo XIX, Birmingham lideraba la industria, pero la producción se extendió a colonias, Francia y EE.UU. Empresas como George West, Greaves' Patent, W. E. Riley and Sons, la francesa F. Moore y la estadounidense Baer and Wilde innovaron en mecanismos de sujeción, compitiendo en el rentable mercado de accesorios. Los anuncios destacaban funcionalidad, estilo, durabilidad y atractivo decorativo.
Producción en Masa
A finales del siglo XIX, el movimiento Arts and Crafts impulsó piezas artesanales, reviviendo la colección de artículos de calidad. No obstante, la producción masiva prevalece, y gemelos y tachuelas siguen siendo regalos unisex populares, transmitiendo afiliaciones e intereses a través de sus cabezas ornamentales.
Ver también: bastones; ropa formal para hombres; joyas; corbatas y artículos para el cuello; relojes.
Bibliografía
Eckstein, Eve y Gerald Firkins. Accesorios de vestir para caballeros. Buckinghamshire, Reino Unido: Shire Productions Limited, 2000. Edición original: 1987.
Hinks, Peter. Joyería victoriana: una colección ilustrada de exquisita joyería del siglo XIX. Londres: Portland House, 1991.
Marshall, Susana. 200 años de joyería y accesorios fabricados en Estados Unidos. Atglen, Pensilvania: Schiffer Publishing, 2003.
Newman, Harold. Diccionario ilustrado de joyería. Londres: Thames and Hudson, 1981.