Una ducha larga y relajante antes de dormir puede ser uno de los mayores placeres diarios y un gran beneficio para la salud de tu piel. Sin embargo, en días sin ganas de enjabonarte o frotarte, hay alternativas para controlar el olor corporal. Pero, ¿con qué frecuencia es ideal ducharse?
Escucha a tu cuerpo
Cada persona tiene necesidades únicas. "Algunas necesitan ducharse una o dos veces al día tras sudar, mientras que otras, menos activas, bastan con varias veces por semana", explica Michele Green, MD, dermatóloga estética en Nueva York. "La higiene es clave, pero la piel varía. Según la estación, tu tipo de piel y preferencias, la frecuencia puede cambiar a lo largo del año".
En invierno, el frío y la calefacción resecan la piel. En verano, la humedad, el sudor y el protector solar la engrasan más.
Aun así, no excedas dos días sin ducharte; cada dos días es el máximo recomendado.
Si te saltas las duchas
"Además del olor, surgen problemas como acné, irritación, brotes o infecciones por hongos", advierte la Dra. Green. "El acné surge por obstrucción e inflamación de folículos, no solo en la cara, sino en pecho y espalda. Ducharte poco atrapa bacterias en los poros".
Para eliminar brotes corporales, dúchate más a menudo con una esponja vegetal (loofah) para exfoliar células muertas y limpiar poros. Enjuágala bien y déjala secar entre usos para evitar bacterias, recomienda la Dra. Green.
Si te duchas a diario
Si te duchas más de una vez al día, como tras ejercicio, cuida extra tu piel. "Dúchate después, pero rápido y con agua tibia. Duchas largas y calientes rompen la barrera cutánea, causando sequedad e irritación", dice Lisa Chipps, MD, dermatóloga en Los Ángeles.
Usa limpiadores suaves, evita exfoliantes agresivos para preservar el pH y aceites naturales. "Sécala sin frotar y aplica humectante en zonas secas", añade la Dra. Chipps.
Ya sea diario o cada dos días, lo esencial es nutrir tu piel con tu rutina.