El ganchillo, derivado del término francés crochet (gancho), es una técnica de costura que crea estructuras entrelazadas mediante una base de cadeneta. Su puntada fundamental es el punto bajo o lazo deslizado, pero permite una amplia variedad de puntos al variar los lazos en el gancho y su integración. Los ganchos, de metal, madera o hueso en diferentes grosores, se combinan con hilos como algodón, lana, seda o lino. Esta artesanía versátil, practicada por hombres y mujeres en todo el mundo, destaca hoy por prendas como el kufi, la gorra tradicional usada por hombres musulmanes.
Orígenes e Historia
Encontrar ejemplos antiguos de ganchillo resulta desafiante comparado con tejidos o punto. La experta Lis Paludan documenta su práctica en Europa desde principios del siglo XIX, aunque museos preservan piezas de India, Pakistán y Guatemala, sugiriendo tradiciones no europeas para futuras investigaciones.
En Europa, surgió independientemente en dos contextos: en climas fríos como Escandinavia y Escocia, como 'tejido de pastor' con ganchos improvisados de cucharas o huesos, creando prendas aislantes que se afieltraban. Paralelamente, en salones femeninos, evolucionó del 'tamborileo' (originario de India, Turquía y Persia), pasando de tela tensada a puntos en el aire, como la cadeneta francesa.
Durante el siglo XIX, en Europa y EE.UU., se popularizó entre mujeres mediante patrones en revistas: cuellos, gorros, bufandas, pantuflas y más. Destacan bolsos de seda fina con cuentas, redondeados o curvados.
A mediados de siglo, surgió el crochet tunecino (o punto afgano), híbrido de punto y ganchillo para prendas estables como chales y vestidos infantiles, aún vivo en el sureste europeo.
Mientras era ocio de clases altas, también alivió economías rurales. El icónico ganchillo irlandés, encaje económico alternativo al de aguja o bolillos, floreció en la hambruna de la patata (1845-1850), organizado por filántropas, exportado globalmente.
En el siglo XX, decayó con maceteros y fundas repetitivos, pero renació en los 60-70 con experimentación artística: tejido circular, libre y 3D. Artistas como Robert Kushner lo elevaron al arte conceptual.
Prêt-à-Porter y Alta Costura
A diferencia del tejido, el ganchillo resiste la mecanización, limitando su uso en prêt-à-porter, salvo ribetes en diseñadores como Adolpho. En alta costura, brilla: Body Map lo ironiza, Lainey Keogh celebra feminidad, Vivienne Westwood adorna historia, y Jean Paul Gaultier subvierte tradiciones.
Versátil desde lo utilitario hasta lo couture, el ganchillo ha evolucionado creativamente, atrayendo aficionados y profesionales. Su mecanización podría masificarlo en moda.
Ver también: Tejer.
Bibliografía
Fuentes primarias: diarios victorianos como The Delineator, Harper's Bazaar, Ladies' Home Journal.
Negro, Sandra. Prendas de punto en la moda. Nueva York: Thames and Hudson, 2002.
Boyle, Elizabeth. Los floristas irlandeses. Belfast: Ulster Folk Museum, 1971.
Paludan, Lis. Crochet: Historia y Técnica. Loveland: Interweave Press, 1995.