La chaqueta deportiva es un abrigo corto de botonadura sencilla, originariamente diseñado para hombres, aunque desde principios de los 2000 se ha popularizado entre ambos sexos. Similar a una chaqueta de traje en ajuste, detalles y confección, suele tener un corte menos estructurado. Pensada inicialmente para actividades deportivas al aire libre, hoy se usa en diversos contextos. Su antecesora del siglo XIX, la chaqueta Norfolk, se fabricaba en tweed, a cuadros o espiga, con un diseño muy distinto al de las versiones actuales. No era solo una prenda de campo, sino una chaqueta de traje adaptada para el ocio de la élite adinerada.
Historia
En sus orígenes, durante la década de 1860, la chaqueta deportiva formaba parte del atuendo de caza del duque de Norfolk. La chaqueta Norfolk se abotonaba hasta el cuello, con un pliegue central en la espalda y dos en la delantera. Su estructura facilitaba el tiro: bolsillos con solapa para munición y provisiones, y cintura ceñida para mayor movilidad al apuntar. Se combinaba con pantalones bombachos y sombreros de cazador, o ocasionalmente bombines.
Confeccionada en lana gruesa o tweed en tonos otoñales como mostaza, jengibre, verde y marrón —lejos de los lisos urbanos—, estaba diseñada exclusivamente para exteriores y rara vez se usaba con otra prenda de abrigo.
El siglo XX
A inicios del siglo XX, la chaqueta Norfolk, ligada a la vida rural de terratenientes y ricos, evolucionó: se eliminaron cinturón y pliegues, adaptándose a actividades campestres, eventos deportivos y como alternativa informal al traje. Hombros más anchos, mangas amplias y sisas cómodas permitieron su uso post-laboral o fines de semana, coincidiendo con el auge del traje lounge.
En entornos urbanos, adoptó un corte ecuestre, combinado con pantalones de franela. Las versiones 'New Look' destacaban bolsillos en ángulo, bolsillo en pecho, botones de cuero y bordes acolchados, con parches de cuero en puños o codos.
La distinción entre ropa laboral y de ocio impulsó su popularidad. Profesiones creativas como la publicidad en los 1960 la adoptaron como business casual, simbolizando libertad e individualismo. Permitía telas y estampados audaces, como alababa el duque de Windsor.
Chaquetas Deportivas del Siglo XXI
Desde principios de los 2000, ofrecen variedad en patrones, colores y materiales adaptados al clima. El seersucker, de origen persa ('shlr-o-shakkar', leche y azúcar), es un clásico sureño en rayas azul-blanco. Italia excelsa en versiones ligeras. Tradicionales de Savile Row o Cordings de Piccadilly usan cuerno natural, forro cosido a mano y puños funcionales.
Adaptadas para mujeres, con pantalones o faldas de lana, crean un estilo elegante y relajado.
Para hombres, ya no se limita a pantalones de franela: combina con moleta, pana, sarga, lana lisa o jeans. En EE.UU. y Europa, chaqueta con pantalones es semi-formal en contextos casuales.
Ver también: Zapatillas de deporte; Ropa deportiva.
Bibliografía
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