Los tintes sintéticos se fabrican a partir de moléculas orgánicas. Antes de su descubrimiento en 1856, los colorantes provenían de fuentes naturales como flores, raíces, vegetales, insectos, minerales, madera y moluscos. Los lotes de tinte natural variaban en tono e intensidad, mientras que los sintéticos garantizan uniformidad gracias a la producción controlada. Hoy, las computadoras y la combinación de colores por computadora (CCM) aseguran colores idénticos lote tras lote.
Descubrimiento accidental
William Henry Perkin, un químico inglés de 18 años, buscaba una quinina sintética para curar la malaria cuando, en 1856, descubrió accidentalmente el primer tinte sintético. Al oxidar anilina, obtuvo un tinte púrpura rojizo que coloreaba la seda, derivado del alquitrán de hulla. Este color brillante, conocido como malva, no era estable a la luz solar ni al agua, desvaneciéndose a un púrpura pálido. Este hallazgo impulsó investigaciones en derivados del alquitrán y compuestos orgánicos, dando origen a la industria de tintes sintéticos. En el siglo XXI, estos tintes son más económicos, ofrecen mayor solidez cromática y dominan el mercado frente a los naturales, con miles de variedades producidas globalmente.
Clasificación
Los tintes se clasifican por composición química, fibras aplicables, tonalidad o método de aplicación. Las moléculas se adhieren a la superficie, son absorbidas o interactúan químicamente con la fibra. Cada tipo de fibra responde de forma única, y las modificaciones fibrosas alteran la afinidad. Dentro de cada clase, la solidez varía por tono.
La Sociedad de Tintoreros y Coloristas (SDC) y la Asociación Estadounidense de Químicos y Coloristas Textiles (AATCC) clasifican por composición química. En The Color Index International, se listan por nombre genérico (clase de aplicación) y número CI (estructura química).
Tintes Ácidos
Los tintes ácidos (aniónicos), solubles en agua, se aplican a lana, seda, nailon, rayón modificado, acrílicas y poliéster modificados. No sirven para fibras celulósicas sensibles a ácidos. Usan baño ácido, producen colores brillantes con gama completa, aunque la solidez varía.
Tintes Azoicos
Los tintes azoicos (naftol) se forman dentro de fibras celulósicas: se impregna con un componente y se trata con otro en baño frío, creando una molécula insoluble y coloreada. Ofrecen excelente solidez; el exceso superficial debe eliminarse.
Tintes Básicos
Los tintes básicos (catiónicos) son muy brillantes pero de baja solidez, limitados a celulósicas y proteicas con mordientes. Excelentes en acrílicas, nailon y poliéster modificados. El primer sintético, malveína, pertenece a esta clase.
Tintes Directos
Los tintes directos (sustantivos), solubles, tienen afinidad por celulósicas; se usa sal para controlar absorción. Buena solidez a luz, pobre al lavado. Ideales para prendas de bajo lavado. Los desarrollados mejoran solidez al agua pero empeoran a luz; comunes en textiles económicos.
Colorantes Dispersos
Desarrollados para acetato, usan partículas finas dispersas en agua con tensioactivo para fibras hidrofóbicas como poliéster, nailon, acrílico y olefina. Ofrecen buena a excelente solidez.
Tintes de Pigmentos
Los pigmentos, insolubles, se incorporan en la solución de hilado o se imprimen con resinas. Excelente solidez integral; método económico para tejidos.
Tintes Reactivos
Los reactivos forman enlaces covalentes con la fibra (celulósicas, lana, seda, nailon), ofreciendo colores brillantes y alta solidez, salvo con cloro. Introducidos en 1956, ideales para mezclas con dispersos.
Tintes de Azufre
Insolubles, se solubilizan en polisulfuro sódico; excelente solidez al agua, bajos costo. Típicos en tonos oscuros para celulósicos pesados.
Colorantes de Cuba
Insolubles, se reducen en álcali y oxidan en la fibra. Incluyen índigo sintético (1896). Buena solidez, gama limitada; para ropa laboral, deportiva y cortinas.
Ver también: Tintura; Tintes Naturales.
Bibliografía
Aspland, J. R. Teñido y coloración de textiles. Research Triangle Park, Carolina del Norte: Asociación Estadounidense de Químicos y Coloristas Textiles, 1997.
Perkins, Warren S. Coloración y acabado de textiles. Durham, Carolina del Norte: Carolina Academic Press, 1996.
Sociedad de Tintoreros y Coloristas, y la Asociación Estadounidense de Químicos y Coloristas Textiles. El índice de color internacional. 9 vols. 3ra ed. West Yorkshire, Inglaterra: Bradford, 1971-1992. Cuarta edición (2004) disponible en línea mediante suscripción https://www.colour-index.com/.