Las máscaras, diseñadas para ocultar o transformar el rostro humano, se fabrican en una amplia variedad de formas y materiales, como madera, tela, fibras vegetales (los más comunes), pintura, metal, arcilla, plumas, cuentas, corteza y plástico. Esta práctica milenaria se remonta a esculturas paleolíticas y pinturas rupestres del suroeste de Europa (30.000-15.000 a.C.) y del Tassili en el norte de África (4000-2000 a.C.), similares a las aún usadas en África Occidental. Ejemplos tempranos también aparecen en arte rupestre de Asia y América del Norte.
¿Por qué se usan las máscaras?
Las máscaras cubren total o parcialmente el rostro con fines protectores, de disfraz o transformación. En los siglos XV y XVI, cascos de armaduras en Japón, Europa y Oriente Medio protegían y aterrorizaban al enemigo. Otros ejemplos incluyen máscaras de gas, de hockey o cascos espaciales. Sin embargo, suelen alterar la identidad para anonimato en actos antisociales, como robos, terrorismo (incluido el Ku Klux Klan) o celebraciones como Halloween, Carnaval o Mardi Gras.
En contextos rituales, permiten trascender la naturaleza humana, asumiendo identidades de ancestros, criaturas o fuerzas sobrenaturales. Asociadas a ceremonias sociales, religiosas, económicas o políticas, expresan lo invisible en actuaciones dinámicas. El término mascarada engloba el vestuario completo, accesorios y participantes (bailarines, músicos, audiencia). Su significado varía culturalmente y por épocas. Esta entrada clasifica sus funciones socioculturales.
Entretenimiento y narración
En Europa y Asia, las máscaras teatrales son tradición ancestral. En la Grecia antigua, de lino, corcho o madera ligera, representaban nobles, dioses (tragedias) o animales (comedias). Roma las adoptó; del XVI al XVIII, la commedia dell'arte italiana y francesa usaba máscaras exageradas para sátira obscena.
En Asia, ritual y teatro se entrelazan. En Indonesia, máscaras faciales honran ancestros con moralejas históricas, como el Barong-Rangda de Bali, que dramatiza bien vs. mal. Rangda (bruja maligna) tiene melena flameante, ojos saltones y lengua larga; Barong (defensor) varía en formas animales, como el sagrado Barong Ket con tocado elaborado.
En Japón, el Noh evolucionó de rituales agrícolas a dramas sociales con máscaras de ciprés para roles variados, animadas por movimientos sutiles. Actores entrenan de adolescentes; a los 60, interpretan principales con múltiples máscaras.
Halloween, de raíces celtas, es un evento masivo en EE.UU. con disfraces populares, políticos o fantásticos, incluyendo desfiles y jolgorios universitarios.
Naturaleza
En diversas culturas, las mascaradas encarnan poderes naturales. Los Baining de Papúa Nueva Guinea transforman naturaleza en sociedad con máscaras de bambú, corteza y hojas, nombradas por plantas o animales, mediando entre bosque y comunidad. Diurnas (mujeres, jardines) y nocturnas (hombres, monte).
Los Kalabari Ijo de Nigeria honran espíritus acuáticos (Owu) con máscaras de peces o humanos, usadas en ciclos rituales con bailes colectivos.
En Alaska, máscaras yupik protegen de espíritus y aseguran caza, representando almas (inua) de animales vía visiones chamánicas. De madera flotante, con formas abstractas, se usan en ceremonias invernales.
Sanación y bienestar comunitario
La asociación Komo de los Bamana en Malí protege contra brujería con máscaras-casCO horizontales cargadas de amuletos, plumas y cuernos, impregnadas de sustancias medicinales.
El rito apache de pubertad invoca a Mujer Cambiante con enmascarados Gan (tocados de yuca) para bendecir y purificar la comunidad.
Los iroqueses usan máscaras de espíritus del bosque (madera o maíz) en ceremonias para curar y renovar estaciones.
Fertilidad agrícola
Los Hopi celebran kachinas (250 tipos) para lluvia y armonía, con danzas invernales y primaverales culminando en Niman.
Los Bamana usan Chi Wara (antílopes macho/hembra) para siembra y cooperación comunitaria, inspirados en un mito agrícola.
Iniciación y mayoría de edad
En Sierra Leona, Sande inicia niñas Mende con bailarina-máscara de espíritu acuático simbolizando ideales femeninos.
En Congo/Angola, mukanda usa máscaras para iniciación masculina. Pueblos Sepik (Nueva Guinea) y kwakiutl (Noroeste Pacífico) emplean máscaras transformables en ritos.
Control social y liderazgo
Máscaras Dan (gle) en Liberia median justicia y orden: Deangle (femenina, pacífica) y Bugle (masculina, grotesca).
En Camerún, Kwifon apoya realeza con máscaras de alto estatus. Kuba (Congo) usa tres máscaras reales en mitos fundacionales.
Ver también: Vestido de carnaval; Trajes de ceremonia y fiesta; Mascarada y Bailes de Máscaras.
Bibliografía
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