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Acabados de Rendimiento en Textiles: Mejora de Propiedades Físicas y Químicas

Acabados de Rendimiento en Textiles: Mejora de Propiedades Físicas y Químicas

Los acabados de rendimiento, también conocidos como funcionales, son tratamientos aplicados a tejidos y textiles para modificar sus propiedades químicas o físicas. Estas técnicas permiten fabricar telas resistentes al encogimiento, decoloración, arrugas y suciedad. Además, se pueden incorporar propiedades antimicrobianas, antiestáticas, repelentes al agua o ignífugas, incrementando su resistencia al fuego. La mayoría de estos tratamientos se aplican después del teñido o estampado para evitar interferencias con la coloración.

Control de encogimiento

Una de las propiedades textiles más valoradas por los consumidores es la estabilidad dimensional, tanto en prendas de vestir como en tapicería. El encogimiento reduce la longitud o ancho de la tela, mientras que el crecimiento lo aumenta. Las telas dimensionalmente estables mantienen sus medidas originales. Consideremos que una prenda con cintura de 25 pulgadas se reduce 1,25 pulgadas con solo un 5% de encogimiento: por ello, controlar esta propiedad ha sido un objetivo clave para productores y acabadores textiles durante décadas. Este control suele implicar exponer la tela a humedad o calor previos al corte y confección.

Las fibras con alta absorción de humedad, como algodón, rayón, lino y lana, son las más propensas al encogimiento en el lavado. Los sintéticos (poliéster, nailon, acrílico y olefina) absorben poca agua y ofrecen mayor estabilidad. Durante la fabricación, las telas tejidas o tejidas se estiran, generando tensiones que se relajan al humedecerse, acortando los hilos. La lana presenta encogimiento por fieltrado debido a sus escamas, que se enredan con humedad, fricción y calor, impidiendo su lavado habitual. Estos desafíos exigen tratamientos específicos por fibra y tela. El encogimiento por compresión, ideal para algodón 100%, lino o rayón, humedece la tela sobre una manta de lana en un rodillo, comprimiéndola y fijándola con calor. Marcas como Sanforized y Sanfor-set son referentes en este método.

Para lana, se controlan relajación (vaporizando y secando relajada, o decatizando) y fieltrado (alterando escamas con polímeros o degradación suave). Las sintéticas sensibles al calor se termofijan para estabilizar moléculas, previniendo encogimiento por planchado excesivo.

Resistencia a las arrugas

Fibras como algodón, rayón y lino se arrugan fácilmente y retienen las arrugas. Los acabados antiarrugas, comunes en algodón y mezclas, datan de 1929 con urea-formaldehído, formando resinas que endurecen la tela.

En los años 50, surgieron telas "lavar y usar" (nailon, poliéster), aunque requerían retoque. Los avances en formaldehídos llevaron a planchado permanente (hoy "duradero"), usando DMDHEU curada en horno para inmovilizar moléculas celulósicas. Se aplica pre o post-confección para fijar formas.

Resistencia a la suciedad y manchas

Acabados de Rendimiento en Textiles: Mejora de Propiedades Físicas y Químicas

Estos acabados repelen o facilitan la eliminación de suciedad. Fluoropolímeros como Scotchgard crean superficies antiadherentes, repeliendo agua, aceite y suciedad. Siliconas repelen agua pero no aceites. Acabados liberadores de suciedad atraen detergentes, beneficiando poliéster y telas planchado-duradero, además de reducir estática. Fluoroquímicos de doble acción alternan repelencia y humectación.

Resistencia a las llamas

La resistencia al fuego ha evolucionado con regulaciones para ropa y edificios públicos. Distinguimos "resistencia a la llama" (inherente o por acabado) de "retardante". Sintéticas se encogen ante llamas; celulósicas como algodón necesitan fósforo para carbonizar. Bromados para sintéticas inhiben gases inflamables.

Otros acabados

Incluyen antimicrobianos, resistentes a la luz, antipolillas y termorreguladores.

Acabados antimicrobianos

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Combaten moho, hongos y bacterias en ropa sucia, previniendo olores y riesgos sanitarios. Barreras o biocidas (cobre, plata, amonio, fenoles como Lysol).

Acabados resistentes a la luz

Absorben/reflejan UV para proteger fibras y tintes, promoviendo protección solar en prendas.

Acabados antipolillas

Protegen lana de larvas con naftaleno duradero o renovable.

Acabados termorreguladores

Materiales de cambio de fase (polietilenglicol) absorben/libera calor para confort en ropa deportiva.

Ver también: Algodón; Seda artificial; Lana.

Bibliografía

Mark, H., Norman S. Wooding y Sheldon M. Atlas. Postratamiento químico de textiles. Nueva York: Wiley-Interscience, 1971.

Slade, Philip E. Manual de tecnología de acabado de fibra. Nueva York: Marcel Dekker, 1997.